lunes, 7 de junio de 2010

INTERVENCIÓN CON DROGODEPENDIENTES

En esta entrada voy a reflexionar acerca de las exposiciones de los días 23 de Abril y 18 de Mayo, pues considero que al ser la primera muy completa y tratar el mismo sector, la segunda sirve para completarla.
el primer aspecto que creo que hay que tener en cuenta a la hora de intervenir con el grupo de drogodependientes, y que fue señalaado en las exposiciones, es la existencia de diversos perfiles dentro del mismo. Se suele atribuir el consumo de drogas a determinados sectores d epoblación, pero la realidad es que se trata de un fenómeno sin fronteras y accesible para todos. A esto hay que añadirle la multitud de drogas existentes que hacen que las adicciones sean diferentes, igual que las consecuencias derivadas de las mismas, y los distintos tratamientos. Considero imprescindible que, sobre todo los profesionales sean conscientes de toda esta diversidad; y veo necesario una atención y un seguimiento especializado que responda a las necesidades específicas de cada persona.
Además, en la primera exposición, dijeron que teóricamente cada centro estaba destinado a una cosa, pero que en la práctica no era así (qué novedad). Por tanto, parece que hay una falta en la definición de las funciones, lo que no me extrañaría que también se rflejara en los profesionales. Uniendo esto a lo explicado en el párrafo anterior, falta cierta definición y especialización de funciones y competencias, que a mi modo de ver hacen falta, pues cada drogodependiente tiene unas causas diferentes que le llevan a consumir; consume una dorga en concreto; tiene síntomas distintos, etc.
Pese a ésto, en la primera exposición nos dieron una explicación bastante completa acerca de los recursos y servicios existentes para los drogodependientes, la cual me gustaría reflejar aquí, pues la desconocía por completo y me parece que está trabajada con profundidad.
Situados dentro del Plan Andaluz sobre drogas, se encuentran los Centro de Tratamiento de Adicciones (CTA), que constituyen el primer nivel de intervención a partir del cual se deriva a otros servicios; los equivalentes a los CTA en los pueblos son los Centros Comarcales de Drogodependencias. Por otro lado están los Centro sProvinciales de Drogodependencias, que no realizan una atención directa, sino que se centran más en aspectos administrativos. Volviendo a los CTA, los servicios a los que puede derivar según el caso son: Equipos de Apoyo y Assitencia a Detenidos y Reclusos; Centros de Encuentro y Acogida, como por ejemplo antaris; Unidades de Desintoxicación Hospitalaria; Viviendas de apoyo a la Reinserción; Centros de Día, destinados a la reinserción de personas rehabilitadas; y las Comunidades Terapeúticas. Estas últimas, que abarcan el plano psicológico y social, trabajan tres pasos, los cuales me parecen que constituyen una forma global de atender el problema. En primer lugar, realizan la acogida, donde se aseguran de que el destinatario quiere cambiar su situación y si es así, comienzan a concienciarlo de la problemática; el segundo paso es la permanencia en la comunidad durante 5 o 6 meses, utilizando como recurso la ayuda mutua, una técnica que me parece eficaz pues los afectados se enriquecen con experiencias de otros que están o han estado en su misma situación; y por último, llevan a cabo un proceso de reinserción. En Sevilla, se trabaja con comunidades terapeúticas en Proyecto hombre, Asociación POVEDA y Asociación Reto. A todo esto hay que añadir la labor de las ONG´s.
En la segunda exposición se añadieron algunos recursos más centrados en la integración laboral de drogodependientes, donde destacan la Red de Artesanos, que proporciona becas de un año para aprender un oficio; los Centro de Día; los pisos de Apoyo y Reinserción; y movimientos asociativos de drogodependientes. También hablaron del Programa Arquímedes, cuyos objetivos son favorecer la contratación de drogodependientes, y facilitarles el acceso al mundo laboral; y realiza actividades como talleres prelaborales, talleres de informática, o intervención socioeducativa. Aunque la metodología empleada en esta exposición no me pareció adeucada, considero el tema de la integración sociolaboral de drogodependientes muy necesario, pues creo que si la integración en el mercado laboral es importante para todos, aún más para extoxicómanos, pues si no lo consiguen podrían volver a caer en la droga.
Bajo mi punto de vista, el Educador Social tiene importantes funciones en la atención a drogodependientes, sobre todo a dos niveles, el de prevención y el de reinserción. De este modo, considero que la labor de prevención corresponde casi exclusivamente al Educador Social, y que para ello debe promocionar la educación para la Salud; formar en hábitos saludables; y realizar una labor de concienciación y sensibilización en torno a las drogas. Por otra parte, respecto a la reinserción, creo que el Educador podría encargarse de la facilitación de recursos sobre todo laborales; de la formación profesional, y de la readquisición de habilidades sociales por parte de los drogodependientes.


INFANCIA Y ENFERMEDAD. MENORES HOSPITALIZADOS


En esta entrada voy a unir las exposiciones de los días 18 y 25 de Mayo, en torno a menores hospitalizados, y en los cuales se habló de las Aulas Hospitalarias.


El tema de los menores me interesa bastante, pero al abarcar a su vez muchos subtemas, hay algunos que desconozco, como era este caso. no me había parado a pensar en la situación de un menor hospitalizado, pero con estas exposiciones me he dado ceunta de que se trata de una hospitalización especial, pues los niños se encuentran en pleno desarrollo y formación. En la etapa de la infancia se inicia la formación de la personalidad y el desarrollo cognitivo, siendo básica la interacción social, la educación a todos los niveles y el apoyo emocional; y un menor hospitalizado también tiene estas necesidades, que hay que cubrir. Para acercarme a esta realidad he decidido apuntarme a un curso que ofrece el Instituto andaluz de la Juventus, en su plan de formación, acerca del voluntariado con menores hospitalizados, y que tendrá lugar en el Virgen del rocío, donde se ubica un aula Hospitalaria.


Afortunadamente, ya se considera a los menores como un sector de la sociedad con derechos reconocidos. sin embargo, aunque a nivel europeo esté la "Carta Europea de los derechos del niño hospitalizado", a nivel nacional no existe una normativa específica en torno a este ámbito, haciéndose referencia al tema, según las compañeras, únicamente en la LOGSE. Creo que es necesario abordar más a fondo esta temática, pues un menor que pase mucho tiempo en un hospital puede llegar a ser muy vulnerable, ya que crecerá en un entorno diferente al de los demás niños, y dudo mucho que en todos los hospitales se cubran todas las necesidades, pues además considero que en este caso es fundamental abarcarlas de un modo integral.


Ahora me centraré en las aulas hospitalarias, de las cuales desconocía su existencia. Se trata de espacios dedicados en primer lugar a la educación de los menores, evitando que se produzca un retraso y puedan seguir un ritmo normal. Pero va más allá y también se llevan a cabo actividades lúdicas y de ocio variadas, al menos en teoría. Creo que un aspecto clave de las aulas hospitalarias es la posibilidad de que el menor se relaciones con otros niños, para evitar su aislamiento dentro del hospital, y también para facilitar las relaciones sociales cuando salga de él. Por tanto, veo las aulas hospitalarias como una forma de cubrir las necesidades psicológicas, cognitivas, educativas y emocionales de los menores, que además sirve de apoyo a la familia.


Pese a esto, no estoy de acuerdo con que estén destinadas a niños de entre 3 y 16 años, y que los que tienen entre 3 y 6 años solo participen en actividades de tipo lúdico. Supongo que esto dependerá del hospital pero creo que los más pequeños se encuentran en el inicio de su desarrollo, y que los más mayores se encuentran en una etapa de cambios y de preparación a la vida adulta y profesional, por lo que considero que las necesidades también están justificadas; y además aunque no estén en edad de educación obligatoria, no tienen las mismas facilidades que si no estuvieran hospitalizados.


Por otor lado, en las dos exposiciones explicaron que el Educador Social no estaba presente en estas aulas; incluso en el caso del Virgen del Rocío, hay Trabajador social, pero no tiene contacto directo con los menores ni trabajan dentro del aula, algo que no deja de sorprenderme. Considero que en casos de menores hospitalizados donde, como dije antes, se pretende cubrir necesidades de todo tipo, se hace imprescindible la presencia de un equipo multidisciplinar, pues un profesor y un médico no están capacitados para abarcar todas las problemáticas. Prueba de ello es un caso que expusieron de una niña que tiene el Síndorme de Rett, una enfermedad rara. Nuestras compañeras nos contaron cómo la madre de la menor les contó que en el aula hospitalaria no le atendieron; cuando llegaron a ella le dijeron "bueno, a ella nada¿no?". Creo que esto pone e manifiesto la necesidad de profesionales como el Educador Social.


Atendiendo a las funciones que el Educador Social puede llevar a cabo dentro de este ámbito, creo que además de propiciar el desarrollo integral del menor, debe encargarse de relizar un estudio inicial de su situación, a partir del cual desarrollar un seguimiento individualizado. Además, creo que el Educador Social debe fomentar la comunicación y coordinación entre la familia, el hospital y el centro de procedencia; así como prestar apoyo a la familia. Son funciones que creo que ni un médico ni un profesor están tan capacitados para llevar a cabo tan bien como un Educador Social.

domingo, 6 de junio de 2010

TERCERA EDAD


Todos somos conscientes del envejecimiento que está teniendo lugar en la población, y todos tenemos cerca a personas mayores, pero ¿realmente conocemos a este sector de la población? a continuación uniré las exposiciones de los días 6 de Abril y 25 de Mayo, para antender a este interrogante, haciendo uso también de los conocimientos adquiridos en la asignatura de Psicología de la vejez, para tratar este ámbito de forma más global.


En primer lugar hay que hacer referencia a las diferentes formas que hay para designar a este grupo; así, podemos hablar de viejos, personas mayores, ancianos, o de tercera edad. Es cierto que este concepto ha ido evolucionando, utilizándose en distintas etapas distintos términos, pero personalmente considero que el término que se utilice carece de importancia, pues no creo que la gente sepa lo que lleva detrás cada palabra. Además para mí, por ejemplo la palabra "viejo" no implica nada negativo; que algo sea viejo no es malo. Creo que se le atribuye ese carácter negativo precisamente porque se asocia a las personas mayores, pero no por la palabra en sí. Por tanto, el error creo que está en la imagen que hay de los mayores.


De este modo, entramos en el mundo de los estereotipos existentes en torno a la tercera edad, o lo que es lo mismo, en el "viejismo", que se entiende como el conjunto de prejuicios, estereotipos y discriminaciones que se aplican a los ancianos simplemente en función de su edad. Efectivamente, se asocia a la tercera edad con enfermedad, incapacidad, improductividad, desapego, inactividad,etc., lo que no supone otra cosa más que una generalización.


Pero el problema no se queda ahí, sino que tiene una serie de consecuencias. en primer lugar, la sociedad margina a los ancianos, es decir, aparece la discriminación basada en las ideas anteriores. Por otro lado, se produce un predominio de la atención de tipo asistencialista, que no hace otra cosa que prolongar la misma situación social y personal del mayor. Y por último, se genera la gerontofobia, es decir, dado el trato que se les da, crece en la población el temor hacia la vejez. Si observamos todo esto, vemos que la raíz de la amrginación de la tercera edad se encuentra en los prejuicios existentes en la sociedad, y por tanto, en el desconocimiento de nuestros mayores.


Para rebatir estos estereotipos, me gustaría señalar que un cambio en el estado físico o mental de una persona, no es sinónimo de problema; es decir, una alteración no conlleva necesariamente una enfermedad. De este modo no considero que los ancianos estén incapacitados; no creo que no sean capaces de hacer cosas, sino que lo hacen con más lentitud o de un modo diferente. Que tengan limitaciones no implica que dependan de los demás.


Y aquí es donde creo que deben incidir en primer lugar los Educadores Sociales; creo que la base de una mejora de la situación de los mayores es la idea de envejecimiento activo. Éste, también llamado envejecimiento competente, satisfactorio o saludable, frente al asistencialismo, se centra en una imagen positiva d elos ancianos, que ve la vejez como una etapa llena de nuevas oportunidades que vivir y experiencias que reorientar hacia la calidad de vida. Así, por ejemplo, la jubilación en lugar de verse como la entrada en la monotonía de una vida vacía, o la pérdida de productividad, se entendería como un periodo lleno de nuevas psibilidades y actividades con las que ocupar el tiempo libre.


Creo que el Educador Social adquiere un papel fundamental dentro del envejecimiento competente, tanto trabajando con los propios ancianos como con la sociedad. Por un lado, es importante acabar con los estereotipos que condicionan el trato hacia la tercera edad. En este sentido veo muy útil, además de charlas o cursos formativos, la realización de actividades intergeneracionales, como las llevadas a cabo en la asociación CONFEMAC, pues supone un modo de conocimiento real de la tercera edad por parte de los grupos de menor edad, lo que acabaría con los prejuicios, y por otor lado posibilita el intercambio de experiencias, valores, historias, etc., fomentando así el acercamiento entre dos realidades que a menudo parecen separadas. Todo esto ayudaría a acabar con esa sobreprotección que a mi modo de ver sale de forma automática en cuanto nos encontramos ante un anciano; un claro ejemplo se produce cuando una persona mayor entra en el autobús y te levantas para que se siente, cuando realmente puede estar de pie perfectamente.


Por otro lado, y siguiendo con lo anterior, el Educador Social debe actuar de forma directa con la población anciana, donde creo que tiene diversas funciones. En primer lugar, debe impulsar el envejecimiento activo en los mayores, a través de la promoción de la salud; de actividades culturales, como charlas, guías culturales...; animación sociocultural; actividades deportivas; y también el acceso al mundo de la informática, como hace el Aula Abierta. Además, veo muy importante el fomento del asociacionismo entre lso ancianos.


Considero que a través de todo esto se conseguiría por un lado, uno de los fines del envejecimiento activo, la integración de la tercera edad como una parte más de la sociedad y la participación igualitaria dentro de la misma; y por otro lado, el objetivo principal de la Educación Social, el fomento de la autonomía, es decir, ayudar a los ancianos a ser conscientes de su protagonismo dentro de la sociedad, para que ellos mismos a través de los recursos, sepan actuar de forma independiente.


Quiero acabar esta entrada añadiendo algunos vídeos representativos del envejecimiento activo:
















FORMACIÓN Y EMPLEO




En esta entrada me centraré en las primeras clases del segundo cuatrimestre, donde hablamos de conceptos relacionados con el empleo, del desempleo como factor de exclusión social, y de la importancia de la formación en el mundo del trabajo. He de decir que es un tema que a priori no es de los que más me interesan, pero al mismo tiempo creo que es fundamental y necesario conocerlo para el Educador Social, pues es un aspecto que incluye a todos los sectores de la población, pudiendo constituir un factor de exclusión para todos ellos.


Para comprender la relevancia que adquiere el empleo en la vida de cualquier persona, debemos ser concscientes de que se trata de una de las formas de socialización por las que todos debemos pasar para conseguir no solo la realización personal o el establecimiento de redes sociales, sino también para ser individuos autónomos con independencia e identidad. Por este motivo considero al empleo como un pilar básico en el desarrollo personal; y al mismo tiempo, señalar el efecto perverso que tiene lugar, pues, si el trabajo es una forma de socialización, también es una forma de exclusión.


Y para comprender el empleo en la actualidad, hay que hacer referencia a la polarización presente cada vez más en el mercado de trabajo. Así, nuestra economía está basada en el conocimiento, en el "saber" más que en "hacer", lo que tiene como consecuencia que haya por un lado empleos cualificados, seguros, valorados y estables; y por otro empleos no cualificados, precarios, y de largas jornadas laborales.


Llegados a este punto, es preciso hablar del concepto de empleabilidad, que alude al "conjunto de competencias y cualificaciones transferibles que refuerzan las capacidades y la aptitud de las personas para encontrar, crear, conservar, enriquecer un trabajo y pasar de uno a otro obteniendo a cambio satisfacción personal, económica, social y profesional". Si atendemos a este concepto, el cual desconocía, vemos cómo se deja ver la importancia de la formación dentro del mercado laboral, pues para participar de forma adeucada en el mismo, es necesaria la adquisición de una serie de competencias. Y es aquí donde aparece el problema.


La polarización del mercado de trabajo conlleva una polarización en el acceso al conocimiento. En primer lugar, a mayor educación formal adquirida, mayor probabilidad de acceder a empleos mejor pagados y más autónomos, algo que creo que pone de manifiesto una clara desigualdad de oportunidades, pues no todos tienen acceso a esa educación formal, que además cuesta dinero. ¿Entonces qué pasa?, pues pasa que para conseguir ese dinero, la persona tiene que trabajar en un empleo precario, el cual no le ofrece tiempo para la formación. A ésto hay que añadir la "opacidad" para los excluídos, derivada del hecho de que la información del mercado laboral se transmite por redes de relación personal.


Me parece que todo el proceso se convierte en un círculo que solo es posible solucionar de una manera, mediante la formación previa al acceso al mundo laboral, y mediante la oferta de formación adecuada a las necesidades de cada trabajador. Y creo que aquí juega un papel importante el Educador Social.


De este modo, considero que el Educador Social debe ocuparse de la formación de los más jóvenes antes de acceder a un puesto de trabajo, y también de despertarles iterés y preocupación en torno al mismo, haciéndoles ver que es el instrumento que va a determinar su autonomía. De la misma manera, el Educador Social puede fomentar la formación permanente, facilitando la educación de personas adultas, y también haciendo conscientes de los derechos a los trabajadores. Otra función que creo que pueden tener los Educadores Sociales dentro de este ámbito, es la promoción del asociacionismo, para que sean los propios trabajadores los que luchen por sus derechos; y la facilitación de recursos, haciendo accesible toda la información a todos. Por último, y en relación con ésto, creo que desde la Educación Social hay que promover el acceso igualitario al mundo laboral, por lo que debe ocuparse de lso sectores más excluídos dentro del mismo, empezando por el sector sumergido y por los desempleados.

martes, 26 de enero de 2010

El truco del manco

Aquí dejo una entrada algo atrasada, el trabajo de la película "El truco del manco", realizada junto con Alberto Velasco y Diana Vargas.

http://docs.google.com/Doc?docid=0AZwIpt3BN-W2ZGhxeDVncWdfMTNnZndxczkzcg&hl=en

domingo, 24 de enero de 2010

El Bola

1. Breve sinopsis de la película

La película gira en torno a Pablo, un niño con una situación familiar difícil pues sufre malos tratos por parte del padre y solo comparte malos ratos con su familia. Tampoco tiene buenos amigos, por lo que cuando llega un compañero nuevo a su clase, empiezan a estar todo el tiempo juntos. Pablo, a pesar de las prohibiciones del padre, se une a los planes de Alfredo y su familia, la cual consigue solucionar la situación de Pablo.

2. Descripción de los dos modelos familiares que se muestran en la película

Por un lado nos encontramos con la familia de Pablo, que representa el claro ejemplo de modelo autoritario, sobre todo si nos centramos en el padre, que es quien ejerce el poder dentro de la familia. Se trata de un modelo autoritario pues hay un gran nivel de control, el padre impone las normas sin negociación, no hay comunicación ni afectividad, y si el niño desobedece recibe castigos o maltrato en este caso, por lo que se convierte en un niño sumiso.
Por el otro lado está la familia de Alfredo, mucho más unida y en la que no hay relación autoritaria por parte de ninguno de los progenitores. Aunque no destaca la afectividad, sí existe mayor comunicación entre todos los miembros y una relación cordial. A pesar de que el padre utiliza expresiones no muy adecuadas cuando habla con Alfredo, suelen llegar a negociaciones, por lo que hay firmeza y exigencias pero dentro del diálogo. No obstante, los padres desconocen algunos hábitos del hijo, como que fuma y que falta a veces a clase, pero tiene libertad porque confían en él.

3. Factores de riesgo y de protección en ambas familias

Familia de Pablo:
Factores de riesgo: absentismo escolar, maltrato físico y psíquico del padre hacia el hijo y la madre, falta de comunicación, falta de afectividad, largos tiempos de Pablo fuera de casa, persona mayor a cargo, muerte de un hijo, trabajo de Pablo en la tienda del padre, autoridad extrema del padre.
Factores de protección: vínculo afectivo sano entre la madre y el hijo, apoyo de las redes sociales.

Familia de Alfredo:
Factores de riesgo: absentismo escolar, malos hábitos de Alfredo, escasas relaciones sociales de Alfredo con niños de su edad, falta de afecto.
Factores de protección: comunicación entre los distintos miembros de la familia, buena relación entre todos, negociación y diálogo.

4. Tipo de maltrato que se muestra. Indicadores

El padre de Pablo ejerce sobre él maltrato tanto físico, pues le provoca daños físicos que se ponen de manifiesto en los moratones y heridas que Pablo presenta en el cuerpo y la cara; como emocional, pues constantemente le insulta, le somete a vejaciones, le desprecia, le castiga sin motivo, no le permite hacer lo que le gusta, no le deja salir de casa, etc. Este tipo de maltrato se demuestra con la sumisión del hijo, el miedo que le tiene y el deseo de no estar con él.

5. Planteamiento de los objetivos de intervención en el caso concreto de Pablo

Respecto al ámbito escolar, los objetivos serían: evitar el absentismo escolar; comunicación entre familia y escuela; mayor implicación de la escuela en la situación y los problemas de Pablo y los demás alumnos; y relación entre la escuela y las instituciones.

En casa, los objetivos a conseguir serían: acabar con el maltrato; reparto del poder y de los roles entre los progenitores; fomentar la comunicación entre los miembros de la familia; fomentar la afectividad y el respeto; eliminación del modelo educativo autoritario; planificación de actividades en común; implicar al padre en el desarrollo de su hijo; reparto de tareas entre los padres; y apoyo a la madre en el cuidado de la abuela.

Respecto a la salud, sería necesario tratar las posibles secuelas psicológicas de los padres ante la muerte del otro hijo; y atender psicológicamente a Pablo.

Atendiendo al ocio y el tiempo libre, los objetivos planteados serían: participación de Pablo en actividades extraescolares o de otro tipo para ocupar adecuadamente su tiempo libre; participación de la madre en actividades fuera de casa para aumentar sus relaciones sociales; y realizar actividades en común para todos los miembros para impulsar la cohesión familiar.

Por último, en el área de redes de apoyo formal y no formal los objetivos serían: participación del Equipo de Tratamiento Familiar y de Protección de Menores; atención psicológica; y mantener la relación con la familia de Alfredo.

sábado, 23 de enero de 2010

Seminario 18/1/10

En esta conferencia hemos tratado la intervención familiar desde los Servicios Sociales Comunitarios, a partir de la conferencia de una trabajadora social del Ayuntamiento de Camas. Me ha resultado muy interesante sobre todo porque continuamente ha ido contando ejemplos de casos reales y no se ha limitado a leer las diapositivas, mostrándose muy cercana en todo momento.
Quiero señalar antes de nada, que los Equipos de Tratamiento Familiar no pertenecen a los SS.SS. comunitarios no a Protección de Menores, sino que se trata de un nivel intermedio.
Al inicio de la conferencia, la trabajadora social nos habló brevemente del SIVO, SAD, COSO y CORE, de lo que quiero destacar únicamente que el Programa de Atención a Familia e Infancia (PAFI) pertenece al CORE, al igual que otros programas específicos.
Los programas de atención a las familias, se van diseñando a partir de las necesidades que llegan más frecuentemente, aunque según nos dijo la profesional, la demanda primaria no suele ser el objeto de intervención, sino que las necesidades reales se esconden detrás de la necesidad expresada. Por este motivo, creo que una de las tareas a la hora de trabajar con familias es la detección de necesidades y la investigación de cada caso para llegar a la causa de los problemas.
A lo largo de la conferencia recogí varios datos que la Trabajadora Social fue dando porque los creí interesantes. Así, dijo que entre las familias o los individuos que llegan a los Equipos de Tratamiento Familiar, son frecuentes las carencias afectivas, las madres adolescentes, las familias reconstituidas, los enfermos mentales sin diagnosticar, las dificultades en la adaptación a la comunidad, y la negligencia. Bajo mi punto de vista, algunos de estos casos no me han extrañado, pues son fruto de los cambios sociales, familiares y culturales que están teniendo lugar; sin embargo, sí me ha llamado mucho la atención que esté tan presente la negligencia, pues pensaba que era algo que sucedía en casos aislados.
Por otro lado, lo que más me ha gustado de esta conferencia, además de los casos reales que la Trabajadora Social ha contado, son todos los consejos profesionales e incluso personales que nos ha dado. De este modo, además de la necesidad de tener una perspectiva global para comprender qué ha llevado a un individuo o a una familia a una situación determinada; es muy importante ver la crisis como una oportunidad de cambio, como algo bueno pues ha sido como una “señal” que ha indicado que hay que cambiar para que algo vaya mejor. Creo que es necesario entenderlo así, y también hacer que la familia lo vea para que se encuentre con disposición y motivada a afrontar la crisis. En relación con esto, se trata de no fijarse únicamente en las problemáticas, sino incidir y resaltar las potencialidades y los recursos con los que cuenta la familia, pues siempre los hay.
Atendiendo a otro comentario que hizo la profesional, he aprendido que es básico ir poco a poco, que no se consigue nada si desde el primer contacto te limitas a imponer. Considero que para poder trabajar con una familia es imprescindible que todos estén decididos a implicarse y a cambiar la situación, y para esto a veces hace falta mucho tiempo. Además, la Trabajadora Social nos transmitió que aunque acuda un solo miembro de la familia, siempre hay que trabajar con la familia como conjunto, pues creo que intervenir de forma parcial no sirve de nada. Esta globalidad también tiene que estar presente en el equipo de trabajo, pues es fundamental la comunicación y la coordinación entre todos los profesionales, tanto para el proceso de intervención, como para la comprensión de la situación.
Por último, destacar un aspecto que he pensado muchas veces y al que hizo referencia la profesional, y es que ella cree en las visitas a domicilio y no en el mero trabajo de despacho. Personalmente, creo que hay una gran burocratización en el trabajo social (no tanto en la educación social); y considero que para entender situaciones lo que hace falta es el acercamiento a la vida cotidiana de las familias, y no basarse tanto en trámites y papeles, sino en la relación directa y personal.