jueves, 10 de junio de 2010

DISCAPACIDAD FÍSICA Y SENSORIAL

Esta entrada gira en torno a la discapacidad física y sensorial, exposición que tuvo lugar el 11 de Mayo, y que, a pesar de tratar un tema que no es de gran interés para mí, he sacado las siguientes conclusiones.

En primer lugar, veo conveniente aclarar la diferencia entre discapacidad, deficiencia y minusvalía. Una deficiencia es la pérdida de una estructura o función pasicológica, fisiológica o anatómica. Esta deficiencia es la que provoca una discapacidad, es decir, una ausencia de la capacidad de realizar una actividad dentro del margen que se considera normal. La minusvalía, por su parte, consiste en una situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o una discapacidad, que limita o impide el desempeño de un rol que es normal en su caso, en función de su edad, sexo, y otros factores sociales y culturales; hace referencia a las características personales del sujeto en relación a su contexto, lo que significa que la minusvalía es un fenómeno social. Veía necesario hacer esta aclaración antes de profundizar en la temática, pues son términos que a menudo se utilizan como sinónimos, pero como vemos, no aluden a lo mismo.


Un aspecto que me ha parecido muy interesante de la exposición, son los distintos modelos que a lo largo de la historia se han utilizado para considerar a la discapacidad. Así, nos encontramos con el modelo teológico; el modelo médico, ambos con una visión negativa de la discapacidad; y el modelo social. El modelo teológico, muy curioso y a la vez fuera de lugar, afirma que la causa de la discapacidad es ajena al individuo, concretamente, que se trata de un castigo divino, teniendo como respuesta la muerte o la marginación. El modelo médico ve el origen de la discapacidad en el interior del individuo, considerándola una enfermedad, e interviniendo de modo asistencial El modelo social, por su parte, considera que la causa se sitúa en la relación con el entorno, y ve necesaria la integración. Personalmente creo que es cierto que el individuo discapacitado tiene una serie de limitaciones individuales, pero a mi modo de ver, el problema está en el entorno, siendo este el que tiene que hacer un esfuerzo por adaptarse al discapacitado y no al revés.


Una frase que me ha gustado mucho dicha por una compañera es que "el mundo está hecho por gente que ve, que oye, etc.". Ess una forma de decir que es preciso que la sociedad se adapte a esa gente que tiene algún tipo de limitación definida como discapacidad; pues también es cierto que todos tenemos limitaciones.


En relación con lo anteriorm paso ahora a explicar las funciones que considero que el educador social puede ejercer respecto a la discapacidad. Algo que veo clave para favorecer la integración, y que el educador social puede promover, es un mayor conocimiento de la discapacidad, pues creo que en muchas ocasiones la sobreprotección o el aislamiento de este colectivo son debidos a que la sociedad no sabe cómo tratarlos; a través de este conocimiento se facilitaría la comunicación con los discapacitados, lo que es fundamental para la integración. Pero además de la integración, es importante la participación en la sociedad; en este sentido creo que la principal tarea del educador social es favorecer la inserción laboral de los discapacitados, lo que les daría mayor autonomía. Además, el educador social debe fomentar una imagen positiva de la discapacidad, en el sentido de en vez de centrarse en las limitaciones, hacerlo en as potencialidades. Por último, el educador social puede ser un gran apoyo para la familia de forma continuada, tanto informándola de recursos, como formándolas en habilidades, etc.

miércoles, 9 de junio de 2010

TRASTORNOS ALIMENTICIOS

La entrada de hoy gira en torno a la exposición del día 1 de Junio, la cual trató de un tema que siempre me ha interesado mucho pero que por un motivo o por otro no he tenido la oportunidad de profundizar en él tanto como me hubiera gustado; se trata de los trastornos alimenticios. Quizás por mi gran interés hacia la problemática o por que realmente es así, me resultó una exposición muy completa.




Los trastornos alimenticios se definen como "enfermedad causada por la ansiedad y la preocupación excesiva por el peso y el físico, relacionada con la alteración de hábitos alimenticios comunes", y es considerada una enfermedad mental. Bajo mi punto de vista, y atendiendo a la definición, no me parece del todo correcto enmarcar los trastornos alimenticios dentro de las enfermedades mentales. Es cierto que se trata de un problema con raíz psicológica, pero creo que un trastorno alimenticio tiene más diferencias que cosas en común con lo que se entiende por enfermedad mental. Considero que los trastornos alimenticios deberían ser tratados de forma específica pues tienen unas causas diferentes y rasgos distintos; y por supuesto, no me parece adecuado que, como se expuso en clase, no haya legislación específica de trastornos alimenticios.




En la exposición se centraron en la anorexia y la bulimia, sin embargo antes me gustaría señalar otros trastornos alimenticios que comentaron antes y me llamaron la atención. Conocía la vigorexia, pero nunca había escuchado nada sobre la 2permanexia", referente a personas que siempre están a dieta; no sabía que eso podía considerarse una enfermedad, y lo cierto es que es algo muy común. También desconocía que la obsesión por comer solo comida "sana" era una enfermedad, la "ortorexia".




Tras esto, pasaron a explicar la anorexia y la bulimia. ambas implican una visión distorsionada del cuerpo, pero mientras la primera consiste en comer poco, en la segunda, que es un tipo de anorexia, las personas que la sufren ingieren mucha cantidad de comida y luego la vomitan.




Por otro lado, tras hacer referencia al cambio radical que trajo consigo la reforma psiquiátrica, nos expusieron los recursos a los que pueden acudir anoréxicos y bulímicos. El espacio de acceso a los demás servicios son los Equipos de Salud Mental de Distrito, donde también a veces se atienden casos de urgencia. De aquí se puede derivar a las Unidades de Rehabilitación deArea; Hospitales deDía, Unidades de Salud Mental de Hospital General; y Comunidades Terapeúticas. Ademas, respecto a la iniciativa social, hablaron de la fundación IMA, dedicada a la promoción y prevención; y que lleva a cabo actividades de formación en prevención y promoción de la protección en jóvenes, familias, y personal sanitario; formación a educadores y organizaciones sociales; y trabajos de investigación.




Personalmente, respecto a los recursos y la atención a anoréxicos y bulímicos, me dio la sensación de que se centran sobre todo en aspectos médicos. Mi opinión es que eso no sirve de nada si no se atiende el plano psicológico, pues considero que la raíz del problema está en la mente. Es decir, la obsesión con el físico de una persona está vinculada a la falta de autoestima que tiene, derivada de los prototipos de belleza existentes en cada sociedad. Por este motivo creo que la solución está, además de en la prevención, en actuar sobre el autoconcepto y la autoestima del enfermo, consiguiendo que se guste tal y como es.




Me gustó mucho por otra parte, el vídeo quevimos, pues fue una forma de contactar más directamente con esta realidad. Las chicas que salían afirmaban que la anorexia y la bulimia era para ellas un meido para sentirse bien, algo que visto desde fuera es imposible de comprender. Se trata de personas que centralizan sus miedo en el cuerpo, pues como dijo una profesional en el vídeo, se trata de un problema mental reflejado en el cuerpo, lo que apoya mi idea expuesta en el párrafo anterior.




No quiero pasar por alto algo que me impactó muchísimo, y es lo referente a las páginas "pro-ana". Sabía que había páginas que defendían la anorexia y la bulimia, pero no era consciente del nivel que alcanzaban. he estado leyendo algunas de estas páginas, y la verdad es que me impresionaron bastante, hasta el punto de que tenía que dejar de leer. En estas páginas, muchas de ellas blogs escritos por chicas con estas enfermedades, me encontré un "mundo aparte", chicas que viven para y por la anorexia o la bulimia; que afirman que le serán fiel hasta la muerte; que explican trucos para ayudar a otros enfermos a adelgazar sin que se enteren sus padres; que usan un lenguaje específico... una verdadera cultura en torno a estos trastornor alimenticios que no deja de ponerme los pelos de punta.




Para terminar, haré alusión a los profesionales que intervienen con personas que padecen trastornos alimenticios. Me sorprendió que en el Hospital Macarena tan solo atendieran a este colectivo enfermeros, que no había psicologos, tan solo un psiquiatra que a veces intervenía, y un trabajador social que no trabajaba con ellas. Y por supuesto, ante este panorama, ni hablar del Educador Social. De este modo, y como he dicho en varias ocasiones a lo largo de esta reflexión, considero que hay necesidades que no son cubiertas, las cuales podría llevar a cabo el educador social. Bajo mi punto de vista las funciones de éste serían: prevención, educación para la salud y promoción de hábitos saludables; formación a las familias y apoyo a las mismas; seguimiento del caso; fomentar la colaboración d elas familias; hacer de nexo de unión entre profesionales, familia y enfermo; y ejercer presión hacia los estereotipos y valores que promueven los medios de comunicación.


martes, 8 de junio de 2010

MUJERES TOXICÓMANAS EMBARAZADAS


En esta entrada trataré la exposición del 11 de Mayo, en torno a mujeres toxicómanas embarazadas. antes de comenzar hay que indicar que se trata de un sector muy específico acerca del cual nunca he recibido informacón, y lo considero bastante desconocido por los compañeros en general y por mí, por lo que creo que hay que valorar esta exposición en el sentido de la limitación en el acceso a información respecto a este tema.


Dicho esto, como dijeron las compañeras, el motivo principal por el que hay que intervenir en estos casos, es porque el principal afectado es el feto; se trata de una situación en la que no se puede limitar la intervención a un nivel individual, pues hay dos afectados de forma directa. Sin embargo, es fundamental que la embarazada quiera desintoxicarse, pues de lo contrario no vale de nada intervenir, pues el feto seguirá sufriendo las terribles consecuencias de la adicción de la madre.


Nos encontramos ante una problemática que está en aumento, siendo la edad de estas mujeres cada vez menor; y que puede tener efectos variados. De esta forma, existen consecuencias tanto para la madre como para el feto, las cuales varían según el tipo de droga; así, se producen malformaciones, crecimiento tardío, poca altura, problemas de aprendizaje, etc., englobando problemas tanto a nivel físico como psicológico.


Un hecho que me parece relevante respecto a las mujeres embarazadas y toxicómanas, consiste en que suelen ser embarazos noi deseados, incluso como dijeron las compañeras, en algunos casos desconocen su estado, lo que puede tener como consecuencia el aborto. Este es uno d elos motivos por los que considero a este grupo, un grupo con una situación especialmente complicada de solucionar. Hablamos de una mujer cuya adicción ha hecho que pierda el interés por su vida; si ha perdido el interés por si misma, ¿cómo hacerle ver que tiene que mirar por otra vida?. aunque también es cierto que para alguna smujeres puede llegar a ser el momento propicio en el que decidan definitivamente dejar de consumir. Pero a esto hay que añadir, que se trata de un caso en el que la persona drogodependiente debe dejar el consumo de forma repentina, a veces sin habérselo planteado antes, pues sino puede que no sirva de nada.


Algo que me ha llamado la atención es que aunque la mujer entre en un proceso de desintoxicación, le administran metadona, lo que hace que el niño nazca igualmente con síndrome de abstinencia. además, no estoy segura si lo entendí bien, pero creo que si el niño tiene síndorme de abstinencia, los servicios sociales retiran al niño inmediatamente. Teniendo esto en cuenta y poniéndome en el lugar de la madre, no creo que me sentara bien que me quitaran mi hijo después de haber hecho el esfuerzo por dejar de consumir. De todas formas, parece ser que tras la retirada, se lleva a cabo un estudio de la situación, así que si una de las pautas de actuación según expusieron, es evitar la separación entre el niño y la madre, supongo que no se lo retirarán de forma definitiva, sino que esperarán a que acabe el procesod e desintoxicación.


Por otro lado, las compañeras expusieron la tipología de recursos a los que podían acudir estas mujeres; los planes y programas de intervención; y las fases de actuación; pero ni los recursos, ni las leyes, ni las fases, hacían referencia de forma específica al grupo de mujeres toxicómanas embarazadas, sino que iban destinados al ámbito de drogodependientes. Respecto a esto, creo que debería haber algunos servicios mínimos para este grupo tan concreto, pues personalmente considero que la situación en la que se encuentran es diferente a la de drogodependientes en general, pues hay que actuar con urgencia; hay un niño implicado; y hay una madre que tendrá que hacerse cargo de él.


Por último, hacer alusión al Educador Social el cual no está presente en la intervención en este sector, sino que son psicólogos, pedagogos o trabajadores sociales los que hacen de educador social. Personalmente, las funciones que considero que podría llevar a cabo este último en torno al colectivo de mujeres toxicómanas embarzadas, son en primer lugar, aquellas relacionadas con la prevención tanto de las drogas como de los embarazdos, llevando a cabo tareas de educación para la salud, educación sexual y hánitos saludables. y por otro lado, ya en un trato directo con estas mujeres, el Educador Social puede informar y orientarlas respecto al proceso de desintoxicación; fomentar la inserción sociolaboral, para poder hacer frente a los cuidados del niño,; y realizar un seguimiento del caso tras haber tenido al niño.


Acabo esta entrada añadiendo una serie de vídeos consecutivos centrados en el tabaquismo durante el embarazo:















lunes, 7 de junio de 2010

INTERVENCIÓN CON DROGODEPENDIENTES

En esta entrada voy a reflexionar acerca de las exposiciones de los días 23 de Abril y 18 de Mayo, pues considero que al ser la primera muy completa y tratar el mismo sector, la segunda sirve para completarla.
el primer aspecto que creo que hay que tener en cuenta a la hora de intervenir con el grupo de drogodependientes, y que fue señalaado en las exposiciones, es la existencia de diversos perfiles dentro del mismo. Se suele atribuir el consumo de drogas a determinados sectores d epoblación, pero la realidad es que se trata de un fenómeno sin fronteras y accesible para todos. A esto hay que añadirle la multitud de drogas existentes que hacen que las adicciones sean diferentes, igual que las consecuencias derivadas de las mismas, y los distintos tratamientos. Considero imprescindible que, sobre todo los profesionales sean conscientes de toda esta diversidad; y veo necesario una atención y un seguimiento especializado que responda a las necesidades específicas de cada persona.
Además, en la primera exposición, dijeron que teóricamente cada centro estaba destinado a una cosa, pero que en la práctica no era así (qué novedad). Por tanto, parece que hay una falta en la definición de las funciones, lo que no me extrañaría que también se rflejara en los profesionales. Uniendo esto a lo explicado en el párrafo anterior, falta cierta definición y especialización de funciones y competencias, que a mi modo de ver hacen falta, pues cada drogodependiente tiene unas causas diferentes que le llevan a consumir; consume una dorga en concreto; tiene síntomas distintos, etc.
Pese a ésto, en la primera exposición nos dieron una explicación bastante completa acerca de los recursos y servicios existentes para los drogodependientes, la cual me gustaría reflejar aquí, pues la desconocía por completo y me parece que está trabajada con profundidad.
Situados dentro del Plan Andaluz sobre drogas, se encuentran los Centro de Tratamiento de Adicciones (CTA), que constituyen el primer nivel de intervención a partir del cual se deriva a otros servicios; los equivalentes a los CTA en los pueblos son los Centros Comarcales de Drogodependencias. Por otro lado están los Centro sProvinciales de Drogodependencias, que no realizan una atención directa, sino que se centran más en aspectos administrativos. Volviendo a los CTA, los servicios a los que puede derivar según el caso son: Equipos de Apoyo y Assitencia a Detenidos y Reclusos; Centros de Encuentro y Acogida, como por ejemplo antaris; Unidades de Desintoxicación Hospitalaria; Viviendas de apoyo a la Reinserción; Centros de Día, destinados a la reinserción de personas rehabilitadas; y las Comunidades Terapeúticas. Estas últimas, que abarcan el plano psicológico y social, trabajan tres pasos, los cuales me parecen que constituyen una forma global de atender el problema. En primer lugar, realizan la acogida, donde se aseguran de que el destinatario quiere cambiar su situación y si es así, comienzan a concienciarlo de la problemática; el segundo paso es la permanencia en la comunidad durante 5 o 6 meses, utilizando como recurso la ayuda mutua, una técnica que me parece eficaz pues los afectados se enriquecen con experiencias de otros que están o han estado en su misma situación; y por último, llevan a cabo un proceso de reinserción. En Sevilla, se trabaja con comunidades terapeúticas en Proyecto hombre, Asociación POVEDA y Asociación Reto. A todo esto hay que añadir la labor de las ONG´s.
En la segunda exposición se añadieron algunos recursos más centrados en la integración laboral de drogodependientes, donde destacan la Red de Artesanos, que proporciona becas de un año para aprender un oficio; los Centro de Día; los pisos de Apoyo y Reinserción; y movimientos asociativos de drogodependientes. También hablaron del Programa Arquímedes, cuyos objetivos son favorecer la contratación de drogodependientes, y facilitarles el acceso al mundo laboral; y realiza actividades como talleres prelaborales, talleres de informática, o intervención socioeducativa. Aunque la metodología empleada en esta exposición no me pareció adeucada, considero el tema de la integración sociolaboral de drogodependientes muy necesario, pues creo que si la integración en el mercado laboral es importante para todos, aún más para extoxicómanos, pues si no lo consiguen podrían volver a caer en la droga.
Bajo mi punto de vista, el Educador Social tiene importantes funciones en la atención a drogodependientes, sobre todo a dos niveles, el de prevención y el de reinserción. De este modo, considero que la labor de prevención corresponde casi exclusivamente al Educador Social, y que para ello debe promocionar la educación para la Salud; formar en hábitos saludables; y realizar una labor de concienciación y sensibilización en torno a las drogas. Por otra parte, respecto a la reinserción, creo que el Educador podría encargarse de la facilitación de recursos sobre todo laborales; de la formación profesional, y de la readquisición de habilidades sociales por parte de los drogodependientes.


INFANCIA Y ENFERMEDAD. MENORES HOSPITALIZADOS


En esta entrada voy a unir las exposiciones de los días 18 y 25 de Mayo, en torno a menores hospitalizados, y en los cuales se habló de las Aulas Hospitalarias.


El tema de los menores me interesa bastante, pero al abarcar a su vez muchos subtemas, hay algunos que desconozco, como era este caso. no me había parado a pensar en la situación de un menor hospitalizado, pero con estas exposiciones me he dado ceunta de que se trata de una hospitalización especial, pues los niños se encuentran en pleno desarrollo y formación. En la etapa de la infancia se inicia la formación de la personalidad y el desarrollo cognitivo, siendo básica la interacción social, la educación a todos los niveles y el apoyo emocional; y un menor hospitalizado también tiene estas necesidades, que hay que cubrir. Para acercarme a esta realidad he decidido apuntarme a un curso que ofrece el Instituto andaluz de la Juventus, en su plan de formación, acerca del voluntariado con menores hospitalizados, y que tendrá lugar en el Virgen del rocío, donde se ubica un aula Hospitalaria.


Afortunadamente, ya se considera a los menores como un sector de la sociedad con derechos reconocidos. sin embargo, aunque a nivel europeo esté la "Carta Europea de los derechos del niño hospitalizado", a nivel nacional no existe una normativa específica en torno a este ámbito, haciéndose referencia al tema, según las compañeras, únicamente en la LOGSE. Creo que es necesario abordar más a fondo esta temática, pues un menor que pase mucho tiempo en un hospital puede llegar a ser muy vulnerable, ya que crecerá en un entorno diferente al de los demás niños, y dudo mucho que en todos los hospitales se cubran todas las necesidades, pues además considero que en este caso es fundamental abarcarlas de un modo integral.


Ahora me centraré en las aulas hospitalarias, de las cuales desconocía su existencia. Se trata de espacios dedicados en primer lugar a la educación de los menores, evitando que se produzca un retraso y puedan seguir un ritmo normal. Pero va más allá y también se llevan a cabo actividades lúdicas y de ocio variadas, al menos en teoría. Creo que un aspecto clave de las aulas hospitalarias es la posibilidad de que el menor se relaciones con otros niños, para evitar su aislamiento dentro del hospital, y también para facilitar las relaciones sociales cuando salga de él. Por tanto, veo las aulas hospitalarias como una forma de cubrir las necesidades psicológicas, cognitivas, educativas y emocionales de los menores, que además sirve de apoyo a la familia.


Pese a esto, no estoy de acuerdo con que estén destinadas a niños de entre 3 y 16 años, y que los que tienen entre 3 y 6 años solo participen en actividades de tipo lúdico. Supongo que esto dependerá del hospital pero creo que los más pequeños se encuentran en el inicio de su desarrollo, y que los más mayores se encuentran en una etapa de cambios y de preparación a la vida adulta y profesional, por lo que considero que las necesidades también están justificadas; y además aunque no estén en edad de educación obligatoria, no tienen las mismas facilidades que si no estuvieran hospitalizados.


Por otor lado, en las dos exposiciones explicaron que el Educador Social no estaba presente en estas aulas; incluso en el caso del Virgen del Rocío, hay Trabajador social, pero no tiene contacto directo con los menores ni trabajan dentro del aula, algo que no deja de sorprenderme. Considero que en casos de menores hospitalizados donde, como dije antes, se pretende cubrir necesidades de todo tipo, se hace imprescindible la presencia de un equipo multidisciplinar, pues un profesor y un médico no están capacitados para abarcar todas las problemáticas. Prueba de ello es un caso que expusieron de una niña que tiene el Síndorme de Rett, una enfermedad rara. Nuestras compañeras nos contaron cómo la madre de la menor les contó que en el aula hospitalaria no le atendieron; cuando llegaron a ella le dijeron "bueno, a ella nada¿no?". Creo que esto pone e manifiesto la necesidad de profesionales como el Educador Social.


Atendiendo a las funciones que el Educador Social puede llevar a cabo dentro de este ámbito, creo que además de propiciar el desarrollo integral del menor, debe encargarse de relizar un estudio inicial de su situación, a partir del cual desarrollar un seguimiento individualizado. Además, creo que el Educador Social debe fomentar la comunicación y coordinación entre la familia, el hospital y el centro de procedencia; así como prestar apoyo a la familia. Son funciones que creo que ni un médico ni un profesor están tan capacitados para llevar a cabo tan bien como un Educador Social.

domingo, 6 de junio de 2010

TERCERA EDAD


Todos somos conscientes del envejecimiento que está teniendo lugar en la población, y todos tenemos cerca a personas mayores, pero ¿realmente conocemos a este sector de la población? a continuación uniré las exposiciones de los días 6 de Abril y 25 de Mayo, para antender a este interrogante, haciendo uso también de los conocimientos adquiridos en la asignatura de Psicología de la vejez, para tratar este ámbito de forma más global.


En primer lugar hay que hacer referencia a las diferentes formas que hay para designar a este grupo; así, podemos hablar de viejos, personas mayores, ancianos, o de tercera edad. Es cierto que este concepto ha ido evolucionando, utilizándose en distintas etapas distintos términos, pero personalmente considero que el término que se utilice carece de importancia, pues no creo que la gente sepa lo que lleva detrás cada palabra. Además para mí, por ejemplo la palabra "viejo" no implica nada negativo; que algo sea viejo no es malo. Creo que se le atribuye ese carácter negativo precisamente porque se asocia a las personas mayores, pero no por la palabra en sí. Por tanto, el error creo que está en la imagen que hay de los mayores.


De este modo, entramos en el mundo de los estereotipos existentes en torno a la tercera edad, o lo que es lo mismo, en el "viejismo", que se entiende como el conjunto de prejuicios, estereotipos y discriminaciones que se aplican a los ancianos simplemente en función de su edad. Efectivamente, se asocia a la tercera edad con enfermedad, incapacidad, improductividad, desapego, inactividad,etc., lo que no supone otra cosa más que una generalización.


Pero el problema no se queda ahí, sino que tiene una serie de consecuencias. en primer lugar, la sociedad margina a los ancianos, es decir, aparece la discriminación basada en las ideas anteriores. Por otro lado, se produce un predominio de la atención de tipo asistencialista, que no hace otra cosa que prolongar la misma situación social y personal del mayor. Y por último, se genera la gerontofobia, es decir, dado el trato que se les da, crece en la población el temor hacia la vejez. Si observamos todo esto, vemos que la raíz de la amrginación de la tercera edad se encuentra en los prejuicios existentes en la sociedad, y por tanto, en el desconocimiento de nuestros mayores.


Para rebatir estos estereotipos, me gustaría señalar que un cambio en el estado físico o mental de una persona, no es sinónimo de problema; es decir, una alteración no conlleva necesariamente una enfermedad. De este modo no considero que los ancianos estén incapacitados; no creo que no sean capaces de hacer cosas, sino que lo hacen con más lentitud o de un modo diferente. Que tengan limitaciones no implica que dependan de los demás.


Y aquí es donde creo que deben incidir en primer lugar los Educadores Sociales; creo que la base de una mejora de la situación de los mayores es la idea de envejecimiento activo. Éste, también llamado envejecimiento competente, satisfactorio o saludable, frente al asistencialismo, se centra en una imagen positiva d elos ancianos, que ve la vejez como una etapa llena de nuevas oportunidades que vivir y experiencias que reorientar hacia la calidad de vida. Así, por ejemplo, la jubilación en lugar de verse como la entrada en la monotonía de una vida vacía, o la pérdida de productividad, se entendería como un periodo lleno de nuevas psibilidades y actividades con las que ocupar el tiempo libre.


Creo que el Educador Social adquiere un papel fundamental dentro del envejecimiento competente, tanto trabajando con los propios ancianos como con la sociedad. Por un lado, es importante acabar con los estereotipos que condicionan el trato hacia la tercera edad. En este sentido veo muy útil, además de charlas o cursos formativos, la realización de actividades intergeneracionales, como las llevadas a cabo en la asociación CONFEMAC, pues supone un modo de conocimiento real de la tercera edad por parte de los grupos de menor edad, lo que acabaría con los prejuicios, y por otor lado posibilita el intercambio de experiencias, valores, historias, etc., fomentando así el acercamiento entre dos realidades que a menudo parecen separadas. Todo esto ayudaría a acabar con esa sobreprotección que a mi modo de ver sale de forma automática en cuanto nos encontramos ante un anciano; un claro ejemplo se produce cuando una persona mayor entra en el autobús y te levantas para que se siente, cuando realmente puede estar de pie perfectamente.


Por otro lado, y siguiendo con lo anterior, el Educador Social debe actuar de forma directa con la población anciana, donde creo que tiene diversas funciones. En primer lugar, debe impulsar el envejecimiento activo en los mayores, a través de la promoción de la salud; de actividades culturales, como charlas, guías culturales...; animación sociocultural; actividades deportivas; y también el acceso al mundo de la informática, como hace el Aula Abierta. Además, veo muy importante el fomento del asociacionismo entre lso ancianos.


Considero que a través de todo esto se conseguiría por un lado, uno de los fines del envejecimiento activo, la integración de la tercera edad como una parte más de la sociedad y la participación igualitaria dentro de la misma; y por otro lado, el objetivo principal de la Educación Social, el fomento de la autonomía, es decir, ayudar a los ancianos a ser conscientes de su protagonismo dentro de la sociedad, para que ellos mismos a través de los recursos, sepan actuar de forma independiente.


Quiero acabar esta entrada añadiendo algunos vídeos representativos del envejecimiento activo:
















FORMACIÓN Y EMPLEO




En esta entrada me centraré en las primeras clases del segundo cuatrimestre, donde hablamos de conceptos relacionados con el empleo, del desempleo como factor de exclusión social, y de la importancia de la formación en el mundo del trabajo. He de decir que es un tema que a priori no es de los que más me interesan, pero al mismo tiempo creo que es fundamental y necesario conocerlo para el Educador Social, pues es un aspecto que incluye a todos los sectores de la población, pudiendo constituir un factor de exclusión para todos ellos.


Para comprender la relevancia que adquiere el empleo en la vida de cualquier persona, debemos ser concscientes de que se trata de una de las formas de socialización por las que todos debemos pasar para conseguir no solo la realización personal o el establecimiento de redes sociales, sino también para ser individuos autónomos con independencia e identidad. Por este motivo considero al empleo como un pilar básico en el desarrollo personal; y al mismo tiempo, señalar el efecto perverso que tiene lugar, pues, si el trabajo es una forma de socialización, también es una forma de exclusión.


Y para comprender el empleo en la actualidad, hay que hacer referencia a la polarización presente cada vez más en el mercado de trabajo. Así, nuestra economía está basada en el conocimiento, en el "saber" más que en "hacer", lo que tiene como consecuencia que haya por un lado empleos cualificados, seguros, valorados y estables; y por otro empleos no cualificados, precarios, y de largas jornadas laborales.


Llegados a este punto, es preciso hablar del concepto de empleabilidad, que alude al "conjunto de competencias y cualificaciones transferibles que refuerzan las capacidades y la aptitud de las personas para encontrar, crear, conservar, enriquecer un trabajo y pasar de uno a otro obteniendo a cambio satisfacción personal, económica, social y profesional". Si atendemos a este concepto, el cual desconocía, vemos cómo se deja ver la importancia de la formación dentro del mercado laboral, pues para participar de forma adeucada en el mismo, es necesaria la adquisición de una serie de competencias. Y es aquí donde aparece el problema.


La polarización del mercado de trabajo conlleva una polarización en el acceso al conocimiento. En primer lugar, a mayor educación formal adquirida, mayor probabilidad de acceder a empleos mejor pagados y más autónomos, algo que creo que pone de manifiesto una clara desigualdad de oportunidades, pues no todos tienen acceso a esa educación formal, que además cuesta dinero. ¿Entonces qué pasa?, pues pasa que para conseguir ese dinero, la persona tiene que trabajar en un empleo precario, el cual no le ofrece tiempo para la formación. A ésto hay que añadir la "opacidad" para los excluídos, derivada del hecho de que la información del mercado laboral se transmite por redes de relación personal.


Me parece que todo el proceso se convierte en un círculo que solo es posible solucionar de una manera, mediante la formación previa al acceso al mundo laboral, y mediante la oferta de formación adecuada a las necesidades de cada trabajador. Y creo que aquí juega un papel importante el Educador Social.


De este modo, considero que el Educador Social debe ocuparse de la formación de los más jóvenes antes de acceder a un puesto de trabajo, y también de despertarles iterés y preocupación en torno al mismo, haciéndoles ver que es el instrumento que va a determinar su autonomía. De la misma manera, el Educador Social puede fomentar la formación permanente, facilitando la educación de personas adultas, y también haciendo conscientes de los derechos a los trabajadores. Otra función que creo que pueden tener los Educadores Sociales dentro de este ámbito, es la promoción del asociacionismo, para que sean los propios trabajadores los que luchen por sus derechos; y la facilitación de recursos, haciendo accesible toda la información a todos. Por último, y en relación con ésto, creo que desde la Educación Social hay que promover el acceso igualitario al mundo laboral, por lo que debe ocuparse de lso sectores más excluídos dentro del mismo, empezando por el sector sumergido y por los desempleados.